Barça 2 - Almeria 0.
Un partido enormemente aburrido, con muy poco fútbol. Incluso los niños más predispuestos a pasárselo bien con sus ídolos bostezaban en pleno partido.
Ronaldinho es un jugador que necesita una o dos semanas de banquillo en el Barça, cero convocatorias con las dichosas selecciones y unas 100 horas de entreno distribuidas a razón de unas 6 horas al día, como hacen en Milán.
A este jugador le tengo un gran aprecio, ha hecho mucho por mi club. Pero alguien le tiene que explicar que solamente poniendo horas de entreno y autodisciplina saldrá del pozo en el que le han metido tanto sus amigos de su entorno como él mismo dejando que pase. Hizo unos 12 pases mal de 15. Ha entrenado desde que volvió de la última convocatoria / fiesta con Brasil unos 40 minutos según le han contabilizado. Así no va a ninguna parte. En la grada ya empiezan a decir que no tiene remedio, aunque yo no estoy de acuerdo.
Xavi (es la enésima vez que lo digo en este blog) está jugando mal, va lento y encima pierde balones. Abidal, Touré Yaya, Milito, Puyol, estuvieron muy bien. Iniesta un poco más apagado. Giovani aportó menos que lo visto últimamente. Henry no conecta demasiado con los mediocentros y se nota un montón en los movimientos de ataque. Messi salió 15 minutos y sin despeinarse puso el peligro suficiente. Messi ahora es el faro del equipo, en lugar de Ronaldinho. Es muy curioso el modo en que se constata este cambio de referente, tanto en el campo como en la grada.
El árbitro fue realmente generoso, el primer gol parece que fue fuera de juego, aunque en el campo no lo vimos, y el segundo no fue penalty. El Almería puede salvarse este año si juegan así.
Qué fastidiado es hacer pronósticos cuando un equipo va segundo y juega así de soso.
A la salida mi padre me hizo un comentario que me dejó pensativo y puede ayudar a entender qué les pasa a los jugadores (que como siempre dicen que no pasa nada). Resulta que quien fue segundo de Rijkaard, Ten Cate, que dejó el Barça hace 2 temporadas (si, si, aquella en que arrasamos con Liga y Champions), ha ido al Chelsea como muchos sabéis. En el primer entreno pilló a dos jugadores pasando de todo. Los puso verdes, de vuelta y media. Les dijo que para entrenar así mejor ni saltar al campo. Total, que el Chelsea salió al campo como una moto y destrozó al Manchester City por un 6-0.
A Ten Cate lo sustituyó Neskeens, una gloria absoluta del pasado pero un pésimo segundo entrenador cuando entramos en comparaciones con su antecesor Ten Cate. Ten Cate era quien supo mantener el tono regular y tan autoexigente dentro del equipo, y que hemos perdido desde que se acabó la inercia en el segundo tramo de la anterior liga. Yo creo que ahí perdimos mucho, demasiado. Era el hombre látigo.
Al inicio de esta temporada, tras la bronca general que les cayó los jugadores y sobre todo el entrenador espabilaron un poco, pero ahora hemos vuelto a bajar el tono y se nota que da gusto en el campo. En el vestuario no hay ningún jugador ni miembro del cuerpo técnico que saque la mala leche y que tras hacerlo funcione como revulsivo.
Es un colectivo humano de gran talento pero que sin embargo está olvidando su objetivo principal muy a menudo, debido a que los líderes de dicho colectivo cuando se despistan no son reconducidos por nadie. Que Laporta haga declaraciones pidiendo trabajar, trabajar, trabajar, trabajar (sic) no es la mejor opción, tiene a 3 o 4 cargos antes que él para que solucionen estas carencias.


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